Si hay una razón por la que nunca me decido a escribir sobre estas cosas es porque no sé por donde empezar.
Y suponer un inicio también es condenarme a revivir esas meditaciones tediosas y desesperanzadoras.
Pero aquí vamos. Por una vez en la vida debo llevar a acabo aquello que me propongo.
Mucho me he angustiado sobre esta idea del amor. De la utopia de un circulo que se cierra en dos personas.
Pero era una lucha continua de creencia y no creencia. De un conciente esperanzado y un inconciente brutalmente sincero que pedia ser escuchado.
Y es entonces cuando comencé a escuchar al relegado inconciente.
Y a meditar sobre ello. No voy a ser tan hipócrita de describir una ruta de pensamiento, porque el orden de mi reflexion es algo tan desconocido para mi como eso que llaman amor, objeto de mi exposición.
Lo que si tengo en claro es que cuando me empezó a intrigar este tema fue desde su aplicación más inmediata: el amor que une a una pareja.
Y no es de otra forma que empece a reflexionar sobre eso que observando mis experiencias pasadas y presentes así como las ajenas que veía a mi alrededor.
En estas observaciones descubrí que el amor no existe en sí mismo. Esta plagado de otras sentimientos y necesidades que se los termina unificando para que confluyan en un concepto de AMOR. En tanto que el amor termina camuflando necesidades y sentimientos más reales, verdaderos y animales…. Que es lo que somos.
Cuanto más pienso observo, me interno en una relacion “de amor” descubro relaciones de necesidad, de dependencia, de egoísmo, etc etc y hasta de sentimiento de pertenencia. También observo que se habla por ej de un amor unico, del gran amor, de ese amor eterno que solo se puede dar en una combinación unica de personas: EL AMOR DE TU VIDA. Y tambien observo que ese mismo amor luego solo es sostenidos por sentimientos “menos nobles, según las convenciones, y por tanto ocultados: como el acostumbramiento, la amistad, e incluso de egoismo.
No entiendo tanto capricho en defender y levantar en estandartes algo que no tiene una existencia real más que en las utopías románticas de las fantasiás culturales.
Es en este punto de mi análisis donde mis pocos interlocutores que tuve sobre este tema, me embarullan y se precipitan a darme fácticos ejemplos con anécdotas de pruebas de amor, caudillos enamorados dando la vida por su amor. Doncellas perdidas de amor entregándose por salvar al amado, etc etc etc.
Terminadas estas heróicas historias, levantando el mentón me interpelan…. “¿y como explicas esto si no existe el amor?”: dos repuestas dos:
1) no dije que no existiera el amor. Lo que digo es que el amor no existe en su esencia, es una idea y una construcción. Lo que existe es esa relacion de necesidad en las que se basan todas las relaciones humanas, porque somos bichos sociales que no podemos sobrevivir solos y aislados
2) y en cuanto a esas anécdotas lo primero que me producen es repulsión, porque en su mayoría lo único que delatan estas historias es la búsqueda del reconocimiento heróico del protagonista martirizado y la sensación de elevarse a la escala de una deidad por parte de aquel/la que fuera honrada/o con esa muestra de entrega.

ya esta en mis links =)
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